Tengo la convicción que todas las religiones se basan en el mismo mensaje primigenio… no importa si llaman a eso que nos envuelve y une a todos Dios, energía, mente, amor, etc. Por eso prefiero a los autores que son incluyentes, entienden que el mensaje es el mismo solo que vistos a través de marcos referenciales diferentes.
Comparto contigo hoy este escrito que pienso es una muestra de inclusión de dos mensajes que buscan llevarnos a un mismo punto: El Cristo, el Buda, la iluminación , la conciencia…
Namaste
susana colucci
Cuando vayas a orar, entra en tu aposento.
En sánscrito, la palabra fe – visvas – es maravillosamente expresiva. La traducción li teral más común, “respirar cómodamente, tener confianza, estar libre de miedo”, no refleja todo su significado. Svas en sánscrito hace referencia al movimiento de la respiración, que implica vida y sentimiento, y vi transmite el sentido de “opuesto, sin”. Es decir, aquél cuya respiración, vida y sentimiento están en calma, puede tener una fe nacida de la intuición; por el contrario, las personas emocionalmente inquietas no pueden poseer tal fe. El cultivo de la calma intuitiva requiere el desarrollo de la vida interior. Cuando la intuición se halla suficientemente desarrollada, aporta una comprensión inmediata de la verdad. Esta maravillosa realización está a tu alcance y la meditación es el camino que conduce a ella.
Medita con paciencia y perseverancia. Al lograr el estado de calma cada vez mas profundo, entrarás en el reino de la intuición del alma. A través de las épocas, los seres que alcanzaron la iluminación fueron aquellos que recurrieron a ese mundo interior donde se establece la comunicación con Dios. Jesús dijo al respecto: “Cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; Y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará”. Sumérgete en el Ser, cerrando las puertas de los sentidos, dejando atrás las inquietudes del mundo, y Dios te revelará todas sus maravilla .
Paramahanda Yogananda en el libro En el santuario del Alma.
Comparto contigo hoy este escrito que pienso es una muestra de inclusión de dos mensajes que buscan llevarnos a un mismo punto: El Cristo, el Buda, la iluminación , la conciencia…
Namaste
susana colucci
Cuando vayas a orar, entra en tu aposento.
En sánscrito, la palabra fe – visvas – es maravillosamente expresiva. La traducción li teral más común, “respirar cómodamente, tener confianza, estar libre de miedo”, no refleja todo su significado. Svas en sánscrito hace referencia al movimiento de la respiración, que implica vida y sentimiento, y vi transmite el sentido de “opuesto, sin”. Es decir, aquél cuya respiración, vida y sentimiento están en calma, puede tener una fe nacida de la intuición; por el contrario, las personas emocionalmente inquietas no pueden poseer tal fe. El cultivo de la calma intuitiva requiere el desarrollo de la vida interior. Cuando la intuición se halla suficientemente desarrollada, aporta una comprensión inmediata de la verdad. Esta maravillosa realización está a tu alcance y la meditación es el camino que conduce a ella.
Medita con paciencia y perseverancia. Al lograr el estado de calma cada vez mas profundo, entrarás en el reino de la intuición del alma. A través de las épocas, los seres que alcanzaron la iluminación fueron aquellos que recurrieron a ese mundo interior donde se establece la comunicación con Dios. Jesús dijo al respecto: “Cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; Y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará”. Sumérgete en el Ser, cerrando las puertas de los sentidos, dejando atrás las inquietudes del mundo, y Dios te revelará todas sus maravilla .
Paramahanda Yogananda en el libro En el santuario del Alma.